lunes, 7 de enero de 2019

EXPOSICION IBEROAMERICANA 1929 SEVILLA " Pabellón Santo Domingo"



Pabellón de Santo Domingo

El pabellón de Santo Domingo de la Exposición Iberoamericana de 1929 se encuentra en la avenida de la PalmeraSevillaAndalucíaEspaña. Fue construido por la República Dominicana.
El Presidente de República Dominicana, Horacio Vázquez, propuso que el pabellón de su país en la muestra iberoamericana fuera una reproducción a escala del Alcázar de Colón, del siglo XVI, que se encuentra en la República Dominicana. ​ Sobre la puerta delantera se encuentra un escudo heráldico de Diego Colón.
En las fachadas delantera y trasera se situaron arquerías. En las esquinas del pabellón se pusieron garitas defensivas como las que había en las fortalezas españolas del Caribe.
Actualmente alberga la sede de la Dirección General de Educación y Edificios Municipales del Ayuntamiento de Sevilla.
D. Martin Gallar y Canti fue el Arquitecto que diseño este Pabellón que consta de dos plantas, ubicado en Avenida de La Palmera y calle Isaac Peral- Las obras comenzaron en 1928 y finalizaron en 1929.


Fuente: commons.wikimedia.;

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viernes, 4 de enero de 2019

PUERTAS Y MURALLAS DE SEVILLA "Puerta Jerez"



La Puerta de Jerez (conocida por los musulmanes como Bab-al-Faray) fue una de las puertas de acceso del recinto amurallado de la ciudad de Sevilla (Andalucía). Debió su nombre a que en ella se iniciaba el camino en dirección a la ciudad de Jerez de la Frontera (Cádiz) y se situaba en las inmediaciones de la actual plaza Puerta de Jerez, en el céntrico barrio de Santa Cruz.
Derribada en el año 1864, se conservan algunos dibujos y grabados de los siglos XVIII y XIX que la representan.
La puerta de Jerez se ubicaba aproximadamente al final de la avenida de la Constitución, entre la esquina de la calle San Fernando y la fuente de Sevilla. Fue construida durante la ampliación llevada a cabo por el sultán Ali ibn Yusuf en el periodo almorávide de la ciudad.
En el año 1248, durante el asalto de la ciudad por parte de Fernando III de Castilla, fue protagonista de la entrada del rey, de incógnito, según cuenta la leyenda por mandado de la Virgen de los Reyes. Estando en su campamento el rey le rogó que ayudase en la victoria, y ésta le habló y le dijo que fuese hasta la mezquita mayor y rezase ante la Virgen de la Antigua; el rey regresó sano y salvo y posteriormente se llevó a cabo la conquista de la ciudad.
En el siglo XVI el concejo sevillano realizó obras puramente estéticas en esta puerta y en la puerta de la Macarena, de lo cual informó al rey en 1561, respondiendo satisfactoriamente y haciendo hincapié en el adecentamiento general de las puertas y sus alrededores​ El veedor de las obras de la puerta fue Pedro Hernández, que parece también lo fue de las de la Macarena, pues ese mismo año recibió del marmolero Pedro Milanés una losa para esta última puerta, que costó 28 ducados. Fruto de estas obras fue la lápida fechada en 1578, que custodiaba la siguiente inscripción alusiva a la ciudad: «HERCULES ME EDIFICO / JULIO CESAR ME CERCO / DE MUROS Y TORRES ALTAS / EL REY SANTO ME GANO / CON GARCI PEREZ DE VARGAS», que se conserva empotrada en el lugar más o menos correcto en el que se situaba la puerta.
Se componía de un arco con dos torreones fuertes, con rastrillo, pero en 1836 se eliminaron las torres y el rastrillo, ​ y diez años después sufrió una remodelación completa, erigiendo una puerta de carácter monumental de estilo neoclásico, formada por un amplio vano de medio punto flanqueado por dos pares de columnas toscanas, de la que existen grabados y fotografías antiguas. Inmediato a la puerta existió un puente que cruzaba el arroyo Tagarete, que circulaba paralelo a la muralla hasta desembocar en las cercanías de la Torre del Oro, y fue cubierto por completo en 1858.
Finalmente, la puerta monumental fue derribada junto con los paños de muralla a los que se unía en el año 1864, con motivo de la nueva urbanización y ensanche llevado a cabo en la ciudad en la segunda mitad del siglo XIX. Quedó únicamente una manzana de edificios en lo que hoy es la Puerta de Jerez, que fue eliminada en 1928, con motivo de los preparativos de la ciudad para albergar la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, creándose la nueva plaza y la avenida de la Constitución, entre otras.


 
























               VIDEO PUERTA JEREZ




jueves, 3 de enero de 2019

LA SEVILLA DESAPARECIDA "Compañia Sevillana de Electricidad"



La Compañía Sevillana de Electricidad, S. A. fue una empresa española dedicada a la generación de energía eléctrica, fundada en Sevilla en 1894, que durante el transcurso del s. XX, y a través de varios procesos de fusión y absorción de distintas compañías, se hizo con el control de la práctica totalidad de la producción de energía eléctrica en Andalucía. En 1996 fue absorbida por Endesa, que por aquel entonces estaba controlada por el Estado español, pasando a denominarse Sevillana-Endesa.
A finales del s. XIX surgen en España las primeras normas jurídico-administrativas que regulan la electricidad. El 23 de julio de 1894 se constituye la Compañía Sevillana de Electricidad, Sociedad Anónima, con capital aportado por las sociedades alemanas AEG y Deutsche Bank, siendo su primer director Otto Engelhardt. Su campo de acción se limita entonces a la provincia de Sevilla, y en 1914 posee ya el control absoluto de la gestión eléctrica en la misma, generando 15 millones de kWh.
Comienza entonces su expansión a las provincias limítrofes, comenzando por el Campo de Gibraltar. En 1926 adquiere la Empresa Rondeña de Electricidad, con la que se se asegura la supremacía en la provincia de Málaga, con activos como el salto del río Guadalevín, en el Tajo de Ronda. En 1936 es ya la primera empresa de producción eléctrica en Andalucía, generando 130 millones de kWh.
Tras el paréntesis originado por la guerra civil, la empresa queda en manos de capital nacional y comienza su etapa de máxima expansión, que inicia con su fusión con Mengemor en 1951. En 1959, Sevillana comienza las obras de la central térmica Cristóbal Colón junto a la Ría de Huelva, que se convertirá en el principal proyecto de la compañía. En 1964 absorbe la Sociedad Hidroeléctrica de Peñarroya, y en 1967 Hidroeléctrica del Chorro, su principal competidora en el mercado andaluz y propietaria del Salto del Gaitanejo y del Salto del Chorro, en Málaga. El proceso expansionista culmina en 1968 con la adquisición de Centrales Térmicas del Litoral, del INI, con lo que consigue el monopolio absoluto del mercado energético en Andalucía y la provincia de Badajoz.
Con las crisis del petróleo de los años 70, Sevillana (con una gran dependencia del fuel oil como combustible) entra en el campo de la energía nuclear, y participa, en unión con otras compañías, en la creación de la central nuclear de Almaraz, en 1973 y la central nuclear de Valdecaballeros en 1975.
Todas estas operaciones convierten a Sevillana en una empresa al alza, que comienza a cotizar en el IBEX 35 de la Bolsa española.
Paso a Endesa
Con la liberalización del mercado eléctrico de España originada por la entrada del país en la Unión Europea, se produce la entrada de Endesa en el accionariado de Sevillana, con la compra del 33,5% de la empresa en 1991. Finalmente, en 1996, el Grupo Endesa se hace con el 75% de las acciones de la compañía y su control absoluto.
En 1999, Sevillana de Electricidad deja de cotizar en Bolsa, y el 15 de febrero de 2002 se produce la escisión total de la compañía, integrada en el Grupo Endesa -la mayor empresa eléctrica de España- como la filial Sevillana-Endesa. ( en la actualidad 2020 ya ha desaparacido la denominación de Sevillana-Endesa, figurando exclusivamente ENDESA)







miércoles, 2 de enero de 2019

PASEANDO POR SEVILLA "Plaza del Pumarejo"



La plaza de Pumarejo es una plaza de forma cuadrangular situada en el barrio de San Gil, en el Distrito Casco Antiguo de la ciudad de española de Sevilla, (Andalucía).

Ubicada intramuros de la ciudad, históricamente, y con gran dinamismo en la actualidad, ha sido un marco espacial privilegiado para el desarrollo de la vida social del barrio, y en ella se ubican quioscos, el ambulatorio de la Seguridad Social, varios bares y tabernas, algunos comercios y las sedes de varias asociaciones. Desembocan a esta plaza las calles de fray Diego de Cádiz, Aniceto Sáenz, Torreblanca y Relator, mientras que la calle San Luis recorre su lado oeste.

El espacio recibe su nombre en honor de Pedro Pumarejo, caballero Veinticuatro vecino de la ciudad que derribó en el siglo XVIII una manzana de casas para crear la plaza y con ello darle mayor visibilidad a su propio palacio que había construido poco antes.
La casa-palacio de los Pumarejo está situada en el nº 3 de la plaza a la que da nombre. Fue la residencia del conde Pedro Pumarejo, caballero veinticuatro del Cabildo de Sevilla. Tiene una superficie de 1.892,35 m². Fue construida en el último tercio del siglo XVIII y está declarada Bien de Interés Cultural.
Fue construida en el último tercio del siglo XVIII sobre una casa vecinal que adquirió al Monasterio de San Jerónimo de Buenavista. Una vez comprada la casa Pedro Pumarejo, en 1775 ordenó derribar más de 70 casas circundantes para crear espacio que diera realce al edificio y facilitar el acceso. De esa forma queda configurada la zona con una plaza frente a la casa palacio.
Pedro Pumarejo era un mercader de productos de las Indias que rindió hidalguía en SantoñaCantabria, en 1753 y se instaló en Sevilla. En 1785 la familia vendió la casa, que pasó a ser propiedad municipal y luego pasó por diversas manos.
De Casa de los Pumarejo pasó a ser Colegio de los Niños Toribios en el siglo XIX.( La Sevilla del siglo XVIII sufría problemas similares al resto de España, pero agravados por el traslado de la Casa de Contratación a Cádiz, lo que conllevo la supresión en la ciudad el monopolio del comercio con las Indias. Este hecho produjo una gran crisis económica y un aumento alarmante de la pobreza. Numerosos niños vagaban por las calles sin protección, sin alimentar, la mayoría de las veces a medio vestir y empleando su tiempo en fechoría, sin asistir a la escuela, porque en estas fechas no era asunto del Gobierno, sino obra de beneficencia o negocios privados en manos del gremio de maestros. El Ayuntamiento tampoco invertía en temas de educación y tan solo las clases acomodadas tenían acceso a la cultura, el resto de la población tan solo preocupaba del hambre.
En esta situación es cuando se produjo la creación de los NIÑOS TORIBIOS , una fundación que debía su nombre al fundador, TORIBIO DE VELAZCO, un asturiano de buenas costumbres que llego a Sevilla para dedicarse a la venta de libros piadosos, y que había procesado en la Orden Tercera de San Francisco. Viendo la triste suerte de los niños abandonados pensó en un medio para apartarlos de este tipo de vida, y concibió la idea de fundar un hospicio donde recoger y educar a la multitud de niños que permanecían por calles y plazas completamente desamparados y corregir con ello la lacra de la mendicidad infantil.
Esta obra caritativa la inicio en el año 1724 en su casa de la calle Peral acogiendo a 18 niños.)
Posteriormente se convirtió en casa de vecinos en 1883. La planta alta se reformó para albergar pequeñas viviendas, y en la baja se establecieron talleres y comercios. Sin embargo, la estructura del edificio no ha sido demasiado alterada.
Es una casa-palacio característica del siglo XVIII, de dos plantas de altura en todo su perímetro, y ordenada en torno a dos patios porticados: el patio noble de la casa, y el de servicio.
En el patio principal hay que destacar el zócalo de azulejos y las columnas de caoba de Cuba; presenta una ornamentación y elementos decorativos de estilo mudéjar muy elaborados, con una alta carga representativa que se ha mantenido en buena medida hasta nuestros días. El segundo patio, de configuración más sencilla en huecos y decoración, ha sufrido una progresiva ocupación que le ha llevado a cambiar su estructura original.
Al exterior, destaca la portada con balcón, con un arco muy rebajado y decoración de molduras mixtilineas y flanqueada de semicolumnas adosadas. El resto de la gran fachada está muy cambiada por los diversos avateres del tiempo.
En la esquina de la calle fray Diego de Cádiz existe un balcón en ángulo con el escudo de la familia.
Fue declarado Bien de Interés Cultural en 2003. Declarada Lugar de Interés Etnológico en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.
Tras su muerte, el palacio albergó el Colegio de los Niños Toribios, y a finales del siglo XIX fue reconvertido en viviendas particulares, estando catalogado en la actualidad como Bien de Interés Cultural.

Existió en medio de la plaza una fuente de mármol, que se abastecía del agua de los Caños de Carmona, que aún se conservaba a mediados del siglo XIX, trasladada junto a la pared de las Atahonas











martes, 1 de enero de 2019

IGLESIAS Y CONVENTOS DE SEVILLA "Iglesia de San Roque"



La Iglesia parroquial de San Roque, de Sevilla, se levanta en la Plaza de Carmen Benítez, situada a extramuros de la ciudad.
Historia
Su construcción se lleva a cabo entre los años 1760 y 1764, siendo proyectada y dirigida por el arquitecto diocesano Pedro de Silva en el solar donde se ubicaba una antigua ermita.
Contaba con un valioso Retablo mayor, realizado en 1850 por el escultor sevillano Gabriel de Astorga, hijo del también célebre escultor e imaginero Juan de Astorga, sobre un diseño del entonces arquitecto municipal Balbino Marrón y Ranero. Dicho retablo fue por cuenta del Ayuntamiento de la ciudad, y tras su realización, el conocido como Santo Crucifijo de San Agustín pasó a ubicarse en un altar propio situado en la nave del Evangelio, dejando el altar mayor donde se encontraba desde el año 1835, año en el que se trasladó a esta parroquia. Desafortunadamente, todo esto se perdió en el incendio provocado del 18 de julio de 1936.
Iglesia
La iglesia se configura según una planta de salón y cabecera plana, con tres naves separadas entre sí por columnas toscanas de mármol en color rojo.
Exteriormente es muy interesante su torre en esquina, ubicada a los pies de la nave del evangelio, coronada por un vistoso chapitel de ladrillo y elementos cerámicos.
Cuenta con dos portadas, la principal en la fachada de los pies, junto a la torre, con dos cuerpos de altura y una movida composición donde abundan las molduras mixtilíneas propias del barroco. Pilastras cajeadas flanquean la puerta de acceso, acabada en arco de medio punto, en el primer cuerpo. Sobre él, una hornacina entre frontón curvo partido y pináculos adosados, remata la composición que acaba en un pequeño frontón triangular.
La iglesia fue incendiada quedó destruida en el año 1936, siendo restaurada posteriormente.
En la actualidad es sede de la Hermandad de San Roque, y en su interior reciben culto sus titulares, Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de Gracia y Esperanza.